My CI journey: primeras semanas

Por fin estamos rodando en el curso y va desapareciendo esa sensación de nervios y de estar rellenando el tiempo (aka «conoce a tu alumnado» y «no te olvides de la evaluación inicial»). En estas dos semanas ya he tenido tiempo de reconectar con mis grupos del curso pasado y conocer al único grupo nuevo que tengo (mi nivel preferido, by the way: 1º ESO). ¿Qué he estado haciendo in terms of comprehensible input?

¿Qué he estado haciendo?

Primero y muy importante: ¡NO HE TOCADO UN LIBRO! Al menos no para llevarlo a clase y seguir sus contenidos como antes. Sí lo he consultado para recordar los contenidos que aparecen en la «Starter unit» y ver si había algo que me interesase trabajar en clase. ¿Lo había? Es posible. ¿He trabajado esos contenidos en clase? No, luego veréis por qué.

Ya he tenido la oportunidad de poner en práctica (con todos los grupos) algunas estrategias bajo la perspectiva del Comprehensible Input.

  • Calendar Talk. Esto se ha convertido en un must en mis clases y me sirve de excusa para enlazar, en muchas ocasiones, con la segunda estrategia de esta lista. Con los cursos superiores esta parte de la clase es rápida, pero no me la salto porque quiero crear rutinas que den seguridad al alumnado con algún tipo de dificultad.
  • PQA (Personalised Questions and Answers). Esta es, sin duda, mi estrategia favorita. Supongo que ser de pueblo me hace tener esa «vena cotilla» (para posibles ofendiditos, just kidding) y me encanta que las chicas y chicos de mis grupos me cuenten sus cosillas. Además, aprovecho para introducir expresiones como «how sad», «that sounds fun», «how gross»…
  • Passwords. Siguiendo el consejo de Hélène Colinet (¡siempre la nombro porque he aprendido tanto de ella!), tengo una misma contraseña para todas mis clases y durante todo el mes. Mi memoria no da para mucho más. La que he elegido este mes es «Work hard, be polite, play the game» («Trabaja duro, sé amable, sigue el juego»), que me pareció una forma perfecta de trasladar a mi alumnado qué espero este curso.
  • Story asking. Esto lo he hecho con dos grupos y NM (¿recordáis los boletines de notas de EGB? PA = Progresa adecuadamente; NM = Necesita mejorar). No es tan fácil como puede parecer cuando ves a docentes experimentados desarrollarlo (ya sabéis que tuve la oportunidad de observar la técnica en el taller de Agen). Además, los alumnos y alumnas tampoco entienden qué estás haciendo y se sienten inseguros. Con mi mejor grupo (académicamente) me costó un rato que se metiesen en la dinámica. Con el otro grupo, los aburrí hasta decir basta. No obstante, con este grupo utilicé una historia modelo que había descargado desde la web de TPRS books, así que no estábamos creando la historia, sino que yo estaba presentando la historia y haciendo circling.
  • The star of the day. ¿Cómo hacer que hablen en inglés y no estén temblando de miedo? Dándoles una actividad que pueden preparar en casa para sentir más seguridad. Las preguntas de esta actividad van siendo más complejas según subimos de nivel. Aquí os dejo el artículo de Hélène Colinet sobre esta actividad. De momento, solo lo ha hecho un alumno (les estoy dando tiempo para que salgan voluntarios cuando crean que están preparados) y salió airoso y con una buena nota.
  • Input comprensible. Aunque parezca una obviedad, una de las cosas que he aprendido en los últimos meses es que no estaba siendo comprensible. ¿Le estaba dando input a mi alumnado? Sí, mucho. ¿Lo estaban entendiendo? Muy probablemente, y muy a mi pesar, no. Para ser más comprensible en clase sin renunciar a utilizar el inglés la mayor parte del tiempo, me he apoyado en los pósters de clase (partículas interrogativas y verbos, principalmente), todo lo que he escrito en la pizarra me he asegurado de que lo entendiesen (la mayoría de las veces dándoles la traducción al español en otro color), and last but not least, he ido más LENTO. La lentitud ha llegado a mi vida en forma de mindfulness y quiero ser un modelo (de salud física y mental) para mi alumnado. La prisa no es buena consejera, que decimos por aquí. Parándome, señalando, repitiendo, hablando más despacio… estoy dando la oportunidad a mis estudiantes de procesar la información y hacer que el input se transforme en intake.

¿Qué me ha funcionado MUY bien?

  • Opening routine. A todos nos gustan las rutinas. Nos da tranquilidad saber qué se espera de nosotros. En esta rutina incluyo las contraseñas, missing kid, greetings, calendar talk, weather talk, weekend talk y, la primera semana, Can I sit? routine (que ya no estoy haciendo porque me lleva demasiado tiempo).
  • Clases personalizadas. Con 1º de ESO, cogí la información que les pedí en la ficha para conocerlos mejor (donde incluí preguntas como «¿Cuál es tu comida favorita?» o «¿Practicas algún deporte?») y elaboré un texto con sus datos. Cada alumno y cada alumna tenía un párrafo y teníais que ver sus sonrisas cuando llegábamos a su trocito de texto. Este texto me ha permitido mucha repetición de ciertas estructuras que me gustaría que interiorizasen rápidamente (possessive ‘s, to be, have, like…). Hemos leído de manera coral, hemos pasado de la primera, a la segunda y a la tercera persona constantemente haciendo circling, hemos contestado preguntas de comprensión oralmente y por escrito… Sin duda, un éxito de actividad.
  • Call & response para la gestión del clima del aula. Esta técnica ya tuve la oportunidad de ponerla en práctica el curso pasado y me ha salvado la vida (la de mis cuerdas vocales y la de mi salud mental). Básicamente, utilizo tres: el clásico Class – Teacher (personalizándolo cuando lo he considerado necesario, por ejemplo Class (clap) class – Teacher (clap) teacher); levantar la mano para que vayan volviendo a su sitio (en actividades que implican moverse por el aula, el volumen suele subir mucho y necesitaba una técnica en la que no tuviera que gritar para que se dieran cuenta de que la actividad había terminado). Obviamente, esta técnica necesité enseñarla de manera explícita, al igual que la siguiente. Ritmo de palmas: esta técnica se la vi a una profesora de español afincada en Amsterdam, Rosana Navarro. Consiste en hacer un ritmo palmeando y que el grupo lo remate con dos golpes de pie en el suelo. Este lo uso mucho al entrar a clase.
  • Brain breaks y brain breaths. En el post anterior ya hablé de los brain breaks (descansos mentales para optimizar el aprendizaje) y cómo están mejorando el clima del aula, el comportamiento del alumnado más inquieto, la capacidad de atención… Isabel, amable lectora del blog, comentó en ese artículo aconsejándome que echase un vistazo a un artículo sobre brain breaths y que, bajo el mismo concepto de los brain breaks, utiliza la respiración de manera consciente. ME ENCANTA. No los uso indistintamente, sino que leo la necesidad del grupo en cada momento. Trabajar la respiración me viene especialmente bien cuando la clase es justo después del recreo y la energía está un poco desbordada. Cuando respiramos todos juntos en clase, yo estoy más tranquila, hablo más despacio, hay más silencio… y lo mejor es que los chicos y chicas también lo valoran positivamente.

¿Qué voy a cambiar?

  • Los pósters de clase. La verdad es que no tener aula propia condiciona un poco cómo desarrollas ciertas estrategias. No tengo todo el espacio de pared que me gustaría para tener a la vista el vocabulario o las estructuras que necesito para el proceso de «andamiaje» de la lengua (en inglés scaffolding suena mucho mejor) que quiero que mi alumnado produzca. Por otro lado, la lista de los 16 verbos más comunes en presente y pasado no está funcionando bien. La referencia que tengo de estos pósters es la de profesorado de español y francés, lenguas en las que la conjugación verbal es bastante compleja. En inglés, las formas verbales son más sencillas y por tanto no necesito exponer la información de la misma forma que se hace cuando la lengua meta es alguna de las mencionadas.
  • Opening routine. Esta ya la he cambiado y he podido probarla un día. Cuando elaboré la presentación en la que me apoyo al empezar la clase, no tuve en cuenta mi propia rutina de comienzo de clase: lo primero que hago es encender el ordenador y pasar lista mientras los chicos y chicas guardan el material de la clase anterior y sacan el de inglés. Si no lo hago en ese momento, ya no tendré tiempo durante la clase y/o se me olvidará. Además, me gusta trabajar la autonomía y ya saben que esos dos minutos deben dedicarlos a prepararse para la siguiente clase. Por tanto, no comienzo con la contraseña, sino con los saludos e inmediatamente paso a la rutina del missing kid (les pregunto qué estará haciendo y así puedo repasar contenido como «He might be sleeping»). Después ya les pido la contraseña (que no estoy haciendo individualmente todos los días. Ya la saben y me lleva demasiado tiempo ir uno a uno, por lo que la decimos de manera coral), escribimos la fecha (según el nivel, hago distintas preguntas relacionadas con el calendario), comentamos el tiempo y les pregunto por el fin de semana (pasado o futuro, según si es lunes o viernes).

Reality check: una anécdota

Al empezar este artículo os he dicho que he estado mirando los contenidos de la unidad introductoria de cada libro para adaptar las actividades de inicio de curso y repasar contenidos del curso anterior. Pues bien, decidí empezar a preguntar una historia al grupo de 2º de ESO, pero dirigiendo el argumento para darme la oportunidad de repasar vocabulario relacionado con los deportes. En mi cabeza tenía claro cómo iba a empezar y las preguntas que iba a hacer. ¿Fácil? Sí, hasta que crucé la puerta del aula y no recordaba nada. La presión de tener un grupo mirándote y los 3 segundos de silencio, que en ese momento parecían 3 minutos, no ayudaron. La única frase que venía a mi cabeza era la que utilizó el profesor de bretón en el taller de Agen: «Hay una princesa en la historia». Me di la vuelta y escribí en la pizarra «There was a princess». A partir de ahí, elegimos el nombre, la describimos, decidimos cuál era su problema («She wanted to be a warrior! – Oh no, oh me, oh my!» Esta frase se la he copiado a Scott Benedict de Teach for June)… Una vez que entendieron el proceso, la clase fue hasta divertida. No repasé los deportes, pero introduje el pasado de una forma muy natural y sin explicar nada de gramática. Yay!

Balance inicial

Muy positivo. En solo dos semanas, voy más contenta y motivada a trabajar (¡que no es poco!) y ya voy notando que algunos estudiantes más tímidos o introvertidos empiezan a levantar la mano para participar de alguna manera. All in all, curso 2019-2020, estoy lista para la transición a CI.

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